Sunat Revisara Precios de Transferencia en Mineria

Estrategias Clave Para Cumplir Con Las Nuevas Regulaciones De SUNAT Sobre Precios De Transferencia En Minería Para 2025: Enfoque En Transacciones Entre Filiales Peruanas Y Matrices Extranjeras

La Superintendencia Nacional de Aduanas y de Administración Tributaria (SUNAT) intensificará sus revisiones sobre precios de transferencia en el sector minero, con especial atención en las transacciones entre filiales peruanas y sus matrices extranjeras. Este enfoque busca mitigar el riesgo de subdeclaración de ingresos, una práctica que históricamente ha generado desafíos en la recaudación fiscal, especialmente en industrias con altos volúmenes de operaciones transfronterizas. Para las empresas mineras, este cambio representa un llamado a reforzar sus estrategias de cumplimiento, adaptando sus procesos a estándares más rigurosos y transparentes.

En primer lugar, es esencial comprender que los precios de transferencia se refieren a los valores asignados a transacciones entre partes relacionadas, como ventas de minerales, prestación de servicios o uso de intangibles. En el contexto minero, donde los commodities se comercializan en mercados globales con precios volátiles, establecer valores alineados con el mercado (“arm’s length”) requiere un análisis técnico y documentación sólida. SUNAT, alineándose con las directrices de la OCDE, priorizará la revisión de operaciones que puedan distorsionar la base imponible, como ventas subvaloradas de concentrados o sobrecostos en servicios administrativos prestados por la matriz.

Para cumplir con estas exigencias, las empresas deben priorizar la preparación de estudios de precios de transferencia robustos y actualizados. Esto implica no solo comparar transacciones con terceros independientes, sino también considerar variables específicas del sector, como fluctuaciones en los precios internacionales de metales, costos logísticos y riesgos geopolíticos. Un error común es utilizar bases de datos genéricas sin adaptarlas al contexto minero; por ello, se recomienda emplear información sectorial certificada y ajustar los márgenes según las particularidades de cada operación.

Otro aspecto fundamental es la documentación contemporánea. SUNAT exige que los informes y soportes se elaboren en tiempo real, no como justificativos posteriores ante una fiscalización. Implementar sistemas de registro automatizados que capturen datos financieros, contratos y comunicaciones internas facilitará este proceso. Además, las empresas deben asegurarse de que sus políticas de precios de transferencia estén integradas con otras obligaciones tributarias, como el reporte de operaciones vinculadas en el PDT 3535 y el Country-by-Country Reporting (CbCR), para garantizar coherencia y reducir discrepancias.

La colaboración entre equipos tributarios, legales y operativos es igualmente crítica. Muchas discrepancias surgen de falta de comunicación interna, lo que deriva en inconsistencias entre los registros contables y los informes presentados. Capacitar a los departamentos en las nuevas regulaciones, mediante talleres o asesorías externas, ayudará a alinear los procesos y fomentar una cultura de cumplimiento. Asimismo, es prudente realizar auditorías internas periódicas para identificar vulnerabilidades antes de una eventual revisión de SUNAT.

En cuanto a las transacciones con matrices extranjeras, se sugiere explorar la suscripción de Acuerdos Anticipados de Precios (APA), mecanismos que permiten pactar con SUNAT los métodos de determinación de precios, reduciendo incertidumbre y evitando litigios. Si bien este proceso puede ser prolongado, ofrece seguridad jurídica y demuestra proactividad ante la autoridad tributaria. Paralelamente, las empresas deben evaluar la estructuración de sus operaciones intragrupo, asegurándose de que la asignación de riesgos y beneficios refleje las funciones, activos y riesgos asumidos por cada entidad.

Finalmente, la tecnología emerge como un aliado estratégico. Herramientas de analítica avanzada, como inteligencia artificial y machine learning, permiten monitorear transacciones en tiempo real, detectando anomalías o desviaciones de los parámetros establecidos. Integrar estas soluciones con sistemas ERP minimiza errores humanos y agiliza la generación de reportes. No obstante, su implementación debe acompañarse de protocolos claros para validar la calidad de los datos y garantizar su trazabilidad.

En resumen, el cumplimiento de las nuevas regulaciones de SUNAT exige un enfoque multidimensional: documentación técnica, cooperación interdepartamental, uso de tecnología y anticipación a escenarios de fiscalización. Las empresas que adopten estas estrategias no solo mitigarán riesgos tributarios, sino que fortalecerán su reputación ante inversionistas y autoridades, posicionándose como actores responsables en un sector clave para la economía peruana. La próxima fiscalización no debe verse como una amenaza, sino como una oportunidad para optimizar procesos y reforzar la transparencia en un mercado global cada vez más interconectado.