Cierre de Fiscalización a Estudios Contables.

Resultados Del Cierre De Fiscalización : El 30% De Los Estudios Contables Incumplen Normativas Antifraude

Los resultados, revelados en un informe detallado, indican que el 30% de estas entidades no cumplían con las normativas antifraude establecidas, un hallazgo que ha generado preocupación en el sector económico y ha reforzado la necesidad de fortalecer los mecanismos de control. Este cierre de fiscalización no solo expone las debilidades en el sistema, sino que también plantea desafíos y oportunidades para mejorar la transparencia en el manejo de información financiera.

El proceso, iniciado en el segundo trimestre de 2024, abarcó la revisión de más de 12,000 estudios contables, desde pequeñas empresas familiares hasta firmas de mayor envergadura. La SUNAT priorizó la verificación de prácticas relacionadas con la detección y prevención de operaciones sospechosas, la correcta emisión de comprobantes de pago y el cumplimiento de obligaciones tributarias. Según el informe, las irregularidades más recurrentes incluyeron la falta de registros adecuados para identificar transacciones inusuales, la omisión de reportar operaciones consideradas de riesgo y la manipulación de datos contables para reducir cargas fiscales indebidamente. Estos hallazgos reflejan un patrón que, de no corregirse, podría erosionar la confianza en el sistema tributario y facilitar actividades ilícitas.

En respuesta a estos resultados, la SUNAT ha implementado medidas correctivas inmediatas. Las empresas identificadas como infractoras recibieron notificaciones formales y plazos perentorios para regularizar su situación, bajo la advertencia de enfrentar sanciones económicas e, incluso, la suspensión de licencias operativas en casos graves. Paralelamente, se ha anunciado un programa de capacitación obligatoria para contadores y representantes legales, enfocado en actualizar conocimientos sobre normativas antifraude y técnicas de auditoría interna. Esta iniciativa busca no solo remediar las falencias actuales, sino también prevenir futuras no conformidades mediante la educación continua.

Por otro lado, el impacto de estas fiscalizaciones trasciende el ámbito administrativo. Expertos en economía subrayan que el incumplimiento del 30% de los estudios contables evidencia una brecha crítica en la cultura de cumplimiento tributario. Si bien la mayoría de las empresas auditadas operan dentro del marco legal, la proporción de irregularidades sigue siendo alarmante, especialmente en un contexto global donde organismos como la OCDE exigen estándares más rigurosos contra el lavado de activos y la evasión fiscal. Esto sitúa al Perú ante un desafío doble: por un lado, debe garantizar que su marco normativo sea lo suficientemente robusto; por otro, necesita fomentar una mayor conciencia ética entre los profesionales del sector.

Además, el informe de la SUNAT ha reactivado el debate sobre la modernización tecnológica en los procesos contables. Durante las auditorías, se detectó que un número considerable de estudios aún depende de sistemas manuales o plataformas obsoletas, lo que incrementa el riesgo de errores y facilita la manipulación deliberada de datos. Frente a esto, autoridades y gremios profesionales coinciden en que la digitalización integral de los procesos, junto con la implementación de herramientas de inteligencia artificial para monitorear transacciones en tiempo real, podría reducir significativamente las oportunidades de fraude.

En este contexto, resulta alentador que el 70% de los estudios contables auditados haya demostrado adherencia a las normativas. Este grupo, compuesto en su mayoría por firmas que ya utilizan tecnologías avanzadas y protocolos estandarizados, sirve como referencia para impulsar mejores prácticas en el sector. No obstante, el llamado de la SUNAT es claro: la autorregulación y la colaboración público-privada son esenciales para construir un ecosistema financiero más seguro y transparente.

Finalmente, los resultados del cierre de fiscalización dejan lecciones clave. Refuerzan la importancia de mantener una supervisión constante y proactiva, así como la necesidad de invertir en educación y tecnología para elevar los estándares profesionales. A medida que el Perú avanza hacia una economía más formalizada, el rol de los estudios contables como guardianes de la integridad fiscal se vuelve cada vez más estratégico. Solo mediante el compromiso colectivo será posible convertir estos hallazgos en un catalizador para un cambio duradero y sostenible.